ENTREVISTA EXCLUSIVA CON PILAR DUCCI NARRADORA CULTURAL

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON PILAR DUCCI NARRADORA CULTURAL

1. ¿QUÉ SIGNIFICA EL LUJO PARA TI?
Cuando era niña, mi mamá tenía una definición de lujo que nunca olvidé. Decía que una cartera verdaderamente lujosa era aquella cuyo mejor cuero estaba por dentro, donde nadie lo veía. Lo importante no era exhibirla, sino disfrutar de ese detalle íntimo. Esa idea me marcó profundamente, porque entendí que el lujo no tiene que ver con lo material, sino con aquello que cada persona valora.

Hoy, para mí, el verdadero lujo es el tiempo: compartir con mi familia, viajar con ellos, disfrutar de mis hijos y de mi nieta. Me siento muy afortunada por la vida que tengo y por poder detenerme a vivir esos momentos.

2. CRECISTE ENTRE RUMANIA ITALIA, SUECIA, INGLATERRA, ESTADOS UNIDOS, ARGENTINA Y COLOMBIA, PASANDO POR 13 COLEGIOS ANTES DE CUMPLIR LOS 18 AÑOS. ¿CÓMO MARCÓ ESA EXPERIENCIA TU VIDA?
De niña nunca pensé que mi vida fuera extraordinaria. Cambiar de país, de colegio, de idioma y de amigos era simplemente mi realidad. Como estudié siempre en colegios internacionales, muchos de mis compañeros vivían algo parecido.
Recién al volver a Chile, a los 18 años, comprendí el impacto que había tenido esa infancia. Adaptarse una y otra vez obliga a desarrollar una enorme capacidad para comenzar de nuevo. Aprendí a moverme con naturalidad entre distintas culturas, a mirar el mundo con curiosidad y a entender que no existe una sola manera de hacer las cosas.
La contracara fue el desarraigo. Después de tantos cambios cuesta sentir que uno pertenece a un lugar. Con el tiempo descubrí que mi verdadero hogar no es un país, sino mi familia.

3. ¿CÓMO INFLUYÓ ESA EXPERIENCIA EN LA FORMA EN QUE MIRAS CHILE?
Volver a Chile fue una decisión profundamente personal. Después de estudiar en Estados Unidos pude quedarme, pero elegí regresar porque aquí estaba mi familia. Con los años fui descubriendo el país desde otra perspectiva, especialmente a través del folclore, el circo y la cultura popular. Comprendí que Chile posee un patrimonio inmenso que muchas veces desconocemos. También aprendí a valorar su geografía y su diversidad. Haber vivido en tantos lugares me enseñó justamente eso: apreciar aquello que solemos dar por sentado.

4. ESTUDIASTE BIOLOGÍA. ¿QUÉ TE DEJÓ ESA FORMACIÓN?
Siempre quise estudiar Biología. Desde niña me fascinaban los animales y entender cómo funciona la vida. Sin embargo, lo más importante que me dejó esa carrera no fueron los contenidos, sino una forma de pensar.
Aprendí a hacer preguntas, buscar evidencia, contrastar fuentes y desconfiar de las respuestas fáciles. Ese método científico sigue guiando mi trabajo, incluso cuando investigo historia.
Nunca he visto las disciplinas como mundos separados. La historia dialoga con la biología, la filosofía, la literatura y la geografía. Esa mirada interdisciplinaria es la que intento transmitir en cada investigación y en cada historia que cuento.

5. ¿CUÁNDO TU CURIOSIDAD COMENZÓ A ORIENTARSE HACIA LA HISTORIA, LA CULTURA Y EL FOLCLORE?
La historia siempre estuvo presente en mi vida. Aunque estudié Biología, años después también cursé Historia porque nunca he dejado de aprender. Mi acercamiento al patrimonio cultural llegó gracias a mi marido, el fotógrafo Francisco Bermejo. Mientras él documentaba el mundo del circo, la cueca y los oficios tradicionales, yo empecé a conversar con sus protagonistas y descubrí un universo fascinante.
Fue entonces cuando comprendí que la historia también vive en la memoria de las personas. Escuchar a familias circenses y cultores populares me mostró una historia distinta, construida desde la experiencia y la tradición oral. Esa mirada cambió para siempre mi forma de investigar y entender Chile.

6. EN 2007 RECORRIERON LA COSTA CENTRO-SUR PREGUNTANDO EN CADA PUEBLO: “¿HAY CIRCO?”. ¿CÓMO RECUERDAS ESE VIAJE?
Fue un viaje que cambió mi vida. Todo comenzó porque Francisco quería realizar un registro fotográfico de oficios tradicionales. Nuestra idea era recorrer la costa fotografiando buzos mariscadores, volantineros y otros personajes que forman parte del patrimonio chileno. Sin embargo, todo cambió cuando llegamos a un circo. La generosidad con la que nos recibieron hizo que nos quedáramos mucho más de lo previsto. Compartimos con las familias, asistimos a las funciones y escuchamos historias extraordinarias. Ellos mismos nos iban indicando dónde encontrar otros circos, y así nuestro recorrido tomó un rumbo completamente distinto.
Mientras Francisco fotografiaba, yo pasaba horas conversando con artistas y familias circenses. Sin darnos cuenta, comenzamos a reunir un patrimonio oral invaluable que más tarde daría origen al libro “Años de Circo”

7. TU LIBRO REQUIRIÓ CUATRO AÑOS DE INVESTIGACIÓN. ¿QUÉ FUE LO MÁS DESAFIANTE DE RECONSTRUIR LA HISTORIA DEL CIRCO CHILENO?
El mayor desafío fue ordenar y verificar una enorme cantidad de relatos orales. Las familias circenses conservan una memoria extraordinaria, pero era necesario contrastar cada historia con documentos, archivos y prensa de la época.
Pasé años revisando diarios, fotografías, afiches y registros en la Biblioteca Nacional, el Archivo Nacional e incluso en archivos extranjeros. Con el tiempo entendí que el problema no era la falta de información, sino que gran parte de ese patrimonio permanecía disperso.
Hoy existe mucho más material disponible gracias al trabajo de investigadores y del Museo del Circo. Me gustaría actualizar el libro e incorporar todos esos nuevos antecedentes.

8. HAS DEFINIDO AL CIRCO COMO UN MUNDO COSMOPOLITA Y, AL MISMO TIEMPO, MUY LOCAL. ¿CÓMO EXPLICARÍAS ESA RELACIÓN?
El circo refleja la sociedad. Sus personajes representan emociones y experiencias universales: el trapecista simboliza los sueños y el riesgo; el payaso, nuestras fragilidades y contradicciones.
En Chile, además, el payaso tiene una relación muy especial con el público. Improvisa, comenta la actualidad y convierte cada función en un retrato del país. A través del humor aparecen la política, la contingencia y la vida cotidiana.
Por eso digo que el circo es universal, pero también profundamente local. Existe en todo el mundo, aunque cada país le imprime su propia identidad.

9. DESPUÉS DE TANTOS AÑOS INVESTIGANDO, ¿HUBO ALGUNA FAMILIA O PERSONAJE QUE TE MARCARA ESPECIALMENTE?
Más que una persona en particular, me marcó toda la comunidad circense. Me impresionó su capacidad para enfrentar la adversidad con creatividad, optimismo y un profundo sentido de familia.
He conocido a grandes figuras del circo chileno y a familias que han dedicado generaciones completas a este oficio. También admiro profundamente a las mujeres circenses, que han desempeñado un rol fundamental tanto sobre el escenario como en la organización de sus compañías. Ellos me enseñaron que el circo es mucho más que un espectáculo: es una forma de vida y un patrimonio cultural que merece ser preservado.

10. ¿POR QUÉ DECIDISTE COMENZAR A UTILIZAR LAS REDES SOCIALES PARA COMUNICAR HISTORIA Y CULTURA?
Llevo más de treinta años haciendo clases en universidades, centros culturales y la Biblioteca Nacional. Siempre disfruté ese contacto directo con las personas y la posibilidad de despertar su interés por aprender.
En 2025, fueron mis hijos quienes me animaron a abrir una cuenta en redes sociales para difundir mis cursos. La idea era muy simple: compartir breves historias que despertaran la curiosidad e invitar a quienes quisieran profundizar a asistir a una clase. Así comenzaron a surgir videos sobre evolución humana, historia de Chile, civilizaciones antiguas, mitología y patrimonio. Nunca hubo una estrategia detrás; simplemente compartía los temas que me apasionaban.

11. EN MUY POCO TIEMPO TE CONVERTISTE EN UN FENÓMENO VIRAL. ¿TE SORPRENDIÓ LA RESPUESTA DEL PÚBLICO?
Muchísimo. Al principio apenas sabía usar las redes sociales. Mis videos eran muy sencillos: una cámara, algunas imágenes y una historia bien contada. Nunca pensé que llegarían a tanta gente.
Lo que más me sorprendió fue descubrir cuánto interés existe por aprender. Muchas veces creemos que las personas solo buscan entretención rápida, pero mi experiencia ha demostrado lo contrario. Cuando el contenido está bien explicado y conecta con la curiosidad, la respuesta es extraordinaria.
Eso me confirmó que la historia puede ser cercana, entretenida y relevante para cualquier persona.

12. ¿CUÁL HA SIDO EL VIDEO QUE MÁS TE SORPRENDIÓ POR SU RECEPCIÓN?

Uno de los primeros fue el dedicado a Asurbanipal, el rey asirio que creó la gran biblioteca de Nínive. Nunca imaginé que un personaje de hace más de dos mil años despertaría tanto interés.
Lo que conectó con las personas no fue solo el hecho histórico, sino su dimensión humana. Muchos investigadores creen que Asurbanipal encontraba refugio en los libros durante momentos difíciles. Esa necesidad de buscar respuestas en la lectura sigue siendo profundamente actual.
Ahí comprendí que las grandes historias trascienden el tiempo porque hablan de emociones que seguimos compartiendo.

13. EN UN FORMATO TAN BREVE COMO UN REEL, ¿CÓMO LOGRAS TRANSMITIR IDEAS COMPLEJAS?
No intento resumir toda una investigación en un minuto. Un video nunca reemplazará un libro ni una clase.
Mi objetivo es despertar la curiosidad. Si después de ver un reel alguien decide leer un libro, investigar más o asistir a una charla, siento que el propósito está cumplido.
Las redes sociales pueden ser una excelente puerta de entrada al conocimiento, siempre que entendamos que el aprendizaje comienza ahí y no termina en un video.

14. ¿QUÉ NUEVOS PROYECTOS ESTÁS DESARROLLANDO?
Sigo realizando cursos, conferencias y organizando viajes culturales, una forma de aprender historia recorriendo los lugares donde ocurrieron los hechos.
Hoy, gran parte de mi energía está puesta en Historias y Relatos, la comunidad que creé en Skool. Allí reúno más de sesenta horas de clases, cursos en vivo, tertulias, recomendaciones de libros y conversaciones con especialistas en historia, literatura, filosofía, ciencia y patrimonio.
Lo más gratificante ha sido ver cómo se ha formado una verdadera comunidad de personas unidas por la curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo.

15.¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE HA TRANSFORMADO PERSONALMENTE?, DESPUÉS DE AÑOS INVESTIGANDO Y COMUNICANDO.
He comprendido que el conocimiento siempre es colectivo. Mientras más estudio, más consciente soy de todo lo que aún desconozco.
También descubrí que la historia no pertenece solo a los historiadores. Está en la memoria de las familias, en las tradiciones, en los oficios y en quienes han dedicado su vida a preservar ese patrimonio. Entender eso cambió mi forma de investigar y de mirar el mundo. Además, confirmé que todas las disciplinas dialogan entre sí. La ciencia, la historia, la literatura y el arte buscan responder las mismas preguntas esenciales sobre quiénes somos y cómo hemos llegado hasta aquí.

16. ¿QUÉ MENSAJE TE GUSTARÍA TRANSMITIR A QUIENES VALORAN LA CULTURA Y LAS TRADICIONES DE CHILE?
Me gustaría invitarlos a no perder nunca la curiosidad. Es una de las herramientas más poderosas para comprender el mundo y también para comprendernos a nosotros mismos.
Chile posee un patrimonio cultural inmenso que muchas veces desconocemos. Valorar nuestras tradiciones, nuestro folclore y a las personas que mantienen viva esa herencia es también una forma de fortalecer nuestra identidad.
Las historias tienen el poder de emocionarnos, enseñarnos y cambiar nuestra manera de mirar la realidad. Por eso debemos contarlas con responsabilidad, rigor y respeto por la evidencia. Una buena historia puede abrir la puerta al conocimiento; una mala puede confundir. La diferencia siempre estará en la honestidad con la que decidimos narrarla.

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